viernes, 2 de octubre de 2015

Espinas y rosas

Hay en la rompiente un olor a rosas 
durmiendo en la periferia del sueño
Hay en el bosque de tu mirada algo de lo eterno 
que se consume en tus pupilas marfil
Hay en el dolor una pizca de felicidad

Memorias de dolor me han cerrado el pecho
A veces me encuentro nuevamente caminando por los andenes vacíos
esperando el fulgor de tu mirada
el calor de tu brazo en mi cintura
tu respiración en mi pecho

Pero vos y las rosas y el sueño y la durmiente
hablan de susurros lejanos
algo sutil que quedó entre nosotros
en nuestras auras 
                          / anhelando la eternidad
y la muerte en nuestro cuerpo
                                                      / el espectro de lo viviente

amarte será siempre una utopía sin pasado y sin futuro