martes, 24 de febrero de 2015

Luces espectrales o en el otoño de tu ausencia



No pudo ser sino la niebla que cubría tu rostro o mi abril tan profundo en la piel.
La cuestión fue el perpetuo desencuentro.
Ahora exorcizo mis fantasmas, aquellos que aun aúllan hambrientos en el gris de la soledad.
No sé cuánto tiempo llevo: si la memoria anclada en mi es como un opaco espectro de la sucesión de muertes que yacen en algún lugar tras mis párpados.
Espejismos, soldados que emergen del naufragio del fin del otoño. Como si contara inviernos en mis manos y los viera pasar, indiferentes, como vestigios de tus abrazos en las ausencias del ayer.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Vientos de cambio


Creo que fue la brisa de mar. Ráfaga salada que atravesó mi garganta purificando cada célula de mi piel. Dejé que el azul me poseyera como si mi piel ansiara ese atisbo de océano que me calaba tan dentro. Ahora una nueva Jimena renacía de la mano de la naturaleza. Volver a los sentidos, respirar profundamente, sentir el mar, el sol, la arena en cada centímetro de la piel. Y decirle chau a los problemas, a la rutina, al desamor. Me encuentro frente a mí, me miro al espejo y sorprendentemente me gusto. Esbozo una sonrisa sincera que dejo que brote de mi interior, para que no desaparezca nunca más.