martes, 15 de diciembre de 2015

Al fin :)


Ahora sí

                           al grupo de teatro comunitario Detripacorazón

Encontrarnos, mirarnos y saber que podemos ser uno
Que el dolor nos conmueve, nos mueve a estar más juntos
Que somos en las letras que habitamos,
en el cuerpo colectivo,
Y en la metáfora escrita en nuestra piel

Alados por la memoria de nuestros pueblos
Somos  sangre viva
Hitos en el camino de hacer historia
Guerreros del valor
Defendiendo la cultura a capa y espada

Nuestras luchas coronan los horizontes
De la alegría de la resistencia
Del tiempo suspendido en el estar juntos

(Y aún piensan que me voy…)

domingo, 6 de diciembre de 2015

delirios orgásmicos

a ellos, que no saben

enceguecida de dudas te miro a los ojos y tiemblo
inerte de esperanzas ya sé que tu voz y tus palabras anidan en la espera
(no vuelvas aún)

el tiempo es un demonio un fantasma que camina por mi habitación de noche
me recuerda tu huida
ya ves
ni siquiera somos en el devenir del recuerdo
ni tu voz ni tus ojos ni tu dulce sexo
están aquí
pero vivís en mí
sos una presencia muda que me observa mientras duermo
y sueño con tu sexo con tu olor y tus abrazos
(y me levanto mojada de anhelo y deseo)

dónde estás
ni en el whisky y los cigarrillos después del amor
ni en los borradores o los correos no deseados
ni en el bar que frecuentábamos

ay nene
¿cuándo la nostalgia será sólo habitada por las letras
y no la cruda realidad de mi cama vacía?

sábado, 21 de noviembre de 2015

Borradores

Por qué la muerte y el amor
a veces son dos caras de la misma moneda

Por qué la soledad es una presencia ciega
un fantasma que se esconde abajo de mi almohada
un intruso que me mira de noche y tiemblo

Por qué habita el delirio en mis ojos abiertos, 
mientras duendes macabros custodian el insomnio de las 04 am

el cenicero en el suelo
libros y más libros
la humedad de mi cama
la música al palo

para distraerme del teléfono que no suena
                                    
                                                            tu mirada es como un espectro temible en sueños


lunes, 16 de noviembre de 2015

Hacia el alba vamos


Partir

Porque soy en el cuerpo de una esfinge
que duerme en la memoria de un hombre
que huyó en un barco blanco
lleno de huesos y calaveras
para no volver jamás

Partir 

Porque somos como luces blancas 
que nos han arrancado la esencia
Flotamos en el porvenir del olvido
rotos de separación y desconcierto

Partir

Porque aquí errantes demonios nos han comido los ojos
y ya no sé si respiramos dolor
o si la muerte es apenas el comienzo del oscuro limbo
de lo no-eterno.

sábado, 10 de octubre de 2015

Soltar el lastre

Nunca pensé que el ingreso a la vida adulta vaya a ser tan duro. Estoy hipersensible, me doy cuenta que soy una veleta, que aún no sé qué quiero, sólo sé que hay etapas que se están cerrando tras de mí y que el futuro es un libro abierto, una página en blanco. Final de la tesis. Me recibo este año. Cambio de trabajo. Un contrato por firmar. Nuevos proyectos que se abren de a poco, en relación a mi profesión. Una  necesidad imperiosa de independencia económica, una necesidad de limpieza interior y exterior. Interior porque hay cosas de mí, creencias, pensamientos y emociones que tienen que desaparecer. Sé que muchas veces soy el único obstáculo en el camino de mi éxito. Exterior porque hay cierta gente que no quiero más en mi vida, que lo tengo claro, pero vuelvo a caer en ellas. Por suerte ya no se trata más de parejas tóxicas, eso aprendí. Hablo de amistades, de gente que no acompaña el vuelo de uno, gente que te critica, que no te respeta. 
Hay días en que me levanto y me felicito por estar entera, íntegra, después de tantas luchas y batallas. Quizás hoy mi futuro sea incierto pero tengo la certeza que estoy preparada para enfrentar y sortear cualquier obstáculo que se me presente. Que voy a estar bien, que no quiero perder la sonrisa ni mi eje y que las palabras necias ya no tienen que afectarme. Quien me critique le presto un rato mis zapatos y después hablamos.

viernes, 2 de octubre de 2015

Espinas y rosas

Hay en la rompiente un olor a rosas 
durmiendo en la periferia del sueño
Hay en el bosque de tu mirada algo de lo eterno 
que se consume en tus pupilas marfil
Hay en el dolor una pizca de felicidad

Memorias de dolor me han cerrado el pecho
A veces me encuentro nuevamente caminando por los andenes vacíos
esperando el fulgor de tu mirada
el calor de tu brazo en mi cintura
tu respiración en mi pecho

Pero vos y las rosas y el sueño y la durmiente
hablan de susurros lejanos
algo sutil que quedó entre nosotros
en nuestras auras 
                          / anhelando la eternidad
y la muerte en nuestro cuerpo
                                                      / el espectro de lo viviente

amarte será siempre una utopía sin pasado y sin futuro


lunes, 28 de septiembre de 2015

Inspiración

la inspiración tiene el sabor del insomnio
cantando Silvio Rodríguez por lo bajo
respirando el aroma de la hierba y el rocío de madrugada
y la luna
que se cuela tras la puerta ventana
hola primavera te digo de frente
que el viento ahuyente pronto mis fantasmas
no importa si tengo que pedalear con viento en contra y remar en dulce de leche repostero
hoy quiero poesía y música y así el insomnio se vuelve dulce
no importa que la inspiración me agarre a las 3:30 am
y que me pique tanto la mano
que no pueda dejar ese cuento
total a las 5:30 me quedé dormida frente a la pc
y a las 6:30 el despertador me avisa que habrá que patear otro día de oficina
tal vez nadie se dé cuenta que dormí una hora
o si
pero si me ven con los patitos volados
es porque ando pensando en ese personaje que aún no termino de delinear
o en la tesis
o en ese puto poema que -como éste- no suena como quería
ni es inspirado
pero de eso se trata
de seguir, pese a todo.

Al que le gusto, bien, y al que no, también

Lo mejor que me enseñó mi viejo es a ser libre. Lucho por ello desde que tengo 17 años, cuando me propuse empezar a pensar por mí misma y cortar con tantas programaciones y creencias estúpidas que los padres, el colegio, la sociedad te imponen, sin quererlo obvio. ¿Pero qué pasa cuando tus amigos que creíste de toda la vida o su familia directa te critican por tus elecciones o tus ideas?
He visto a mi familia discutir fuerte, pelearse y/o distanciarse por cuestiones futbolísticas, de política o religión. Lo he visto y lo he sufrido. Mi abuelo -al que no conocí pero todos me hablaban de su mesura con respecto a sus actitudes y pensamientos- siempre reprendía a mis tíos en medio del asado del domingo diciendo que en su mesa no se hablaba de fútbol, política ni de religión. Tampoco creo que sea la solución no hablar, el tema es cuando el otro no respeta tus elecciones o te quiere imponer sus pensamientos e ideas diciéndote que estás equivocado. Y se enoja con vos por eso. Así se crean distancias y brechas por una idea, a veces hasta de por vida.
He sufrido con algunas amigas que yo creía eternas cuando un poco más me dijeron que era una puta cuando conocieron mis elecciones sentimentales o sexuales. ¿A quién jodo yo si tengo ganas de estar con alguien? De última es mi problema y es mi conciencia. Muchas veces la familia o los amigos no dejan que uno haga su experiencia, porque así se aprende. Yo nunca me arrepentí de nada. Por supuesto que perdoné desde el primero al último que me criticó, aunque algunas palabras quedan marcadas a fuego. Y hoy, después de muchos años, sigo recibiendo palabras hirientes que no hacen más que avergonzarme y ponerme triste. Porque es así, lamentablemente el ser humano busca la aprobación de los otros, pero sé que determinada gente contarle mis cosas es como como prender una bomba y esperar el estallido.
Los fundamentalismos me dan asco, eso es lo que me generan. Yo aplaudo victorias históricas en este país, como el matrimonio igualitario, y la ley de medios. Pero eso no significa que sea kichnerista. Y tampoco tengo ganas de bancarme que ciertas personas de mi círculo me critiquen porque siempre me moví en ambientes del arte y proclamo la libertad y el respeto por sobre todas las cosas. No tolero que me digan lo que tengo que hacer o cómo tengo que comportarme, yo me rijo por mis propias reglas. No tolero que me digan que cómo puedo tener amigos homosexuales, que cómo voy a acostarme con un tipo en la primera cita si se me canta, que cómo me voy a vestir de determinada forma, que por qué me ando juntando con hippies. Santa Fe es una sociedad pacata, hipócrita y fundamentalista. Nací en una familia en la que el qué dirán importaba más, una familia conservadora, con valores, que me inculcó creencias que más tarde pude desestimar. Y sufrí por ello.
Entonces el que no me respeta y el que me critica ya no pueden ser considerados amigos. Yo respeto a los demás. Respeto a mis amigas que deciden o que eligen ser fundamentalistas a ultranza de la religión y que reproducen el discurso de la iglesia más conservadora. Respeto a mi papá que me habla de Cristina y que defiende el modelo. Respeto a mis amigos radicales o del PRO. Respeto a aquellos que bregan desde el arte y la vanguardia defendiendo ideales en pos de una sociedad más justa e igualitaria. Tengo amigos de todos los colores políticos, de todas las condiciones sociales y no discrimino. Los respeto, los escucho, pero no le digo que lo que piensan o lo que hacen está bien o mal, cada uno sabe. ¿Quién soy yo para decir si algo es bueno o malo? Si lo que hacés te hace feliz, adelante, me parece bárbaro. Te apoyo y te aplaudo. Pero no intentes imponerme por la fuerza tu punto de vista, porque ahí fuiste.
 La ideología nos teje diariamente una telaraña en las pupilas. La ideología ciega, separa, no nos deja ver la realidad. La crítica destruye. No existe la crítica constructiva. Ahí donde el otro quiere controlarte y convencerte que sus ideas son mejores ya no te está respetando. Y si no hay respecto, para mí, no hay relación que valga.
Por ello, al que le gusto bien, y al que no también.


lunes, 10 de agosto de 2015

Respirar poesía

Respirar poesía
aunque los inviernos aniden en mis manos
aunque en el tiempo de esperarte
mis brazos sean las ramas secas en la memoria de los árboles

*
Esperarte en el letargo de los días
en esa manía de andar queriéndote porque sí
vagando en la periferia del sueño
como ángel caído
o demonio sonriente

anhelando la savia que me da tu espíritu

*


miércoles, 5 de agosto de 2015

(...)

“No me llevo bien con el papel de amante”, soltaste. Me aparté levemente y prendí un cigarrillo. El quinto de la noche. Todavía no amanecía, pero imaginaba que el rocío empezaba a desplegar su fulgor de septiembre sobre la hierba del parque. Qué más, pensé y entrecerré los ojos un instante. “No estoy enamorada de vos, Pedro”, sentecié al fin con voz grave. Él lo sabía. Lo sabía desde hace tres meses y medio, período en el que religiosamente cada miércoles a las diez de la noche me esperaba en un hotel de mala muerte de aquel pueblo.
    Casi no hablábamos. Hacíamos el amor con una precisión coreográfica; nuestros cuerpos danzando al unísono en una melodía de gemidos, sudor y claudicación. Adentro del hotel todo olía a humedad y encierro. Marta, su dueña, nos atendía con la discreción de un perro fiel. No era vieja, tal vez tenía cincuenta y tantos, pero parecía mayor. Cojeaba, y un miércoles de frío, mientras esperaba a Pedro, después de semanas de silencio, me convidó un cigarrillo y me contó que hacía un año que había tenido un accidente en el que había fallecido su único hijo. “Yo también estuve a punto de morir, nena”, me confesó, mientras daba la última pitada. Desvió el rostro hacia la ventana con expresión compungida y luego volvió la mirada hacia mí. “Parece que va a llover. ¿Querés un café?”, me ofreció. Negué con la cabeza. Ya era demasiado. Me había vuelto habitué de un motel de cuarta, tenía un amante y ahora su dueña se creía mi amiga. Bufé y miré el reloj, ya de mal humor. Tenía cinco minutos aún. Podía abandonar todo, decirle a Pedro que ya no tenía sentido continuar con esta aventura. Pero luego pensé en sus manos recorriendo mi cuerpo como una gruta deshabitada, sus manos en mis muslos, vislumbrar el río que deviene en mar, el impulso de nuestros cuerpos por ir más allá y al fin… soltar las cadenas. Sentí que se me aceleraba el pulso.  No estaba preparada aún.



lunes, 3 de agosto de 2015

Carta a Catriel

Rozaste mi mano sin querer
era de tarde y el viento soplaba tras el ventanal
“lluvia de verano”, me dijiste             
y seguiste barajando las cartas como si nada
cuántos eneros más, pensé,
esperando el comienzo del amor
cuántas cartas más barajando tu nombre
en una guía telefónica

Catriel
enero de mil novecientos noventa y siete
en alguna localidad perdida de córdoba
lo recuerdo porque nunca volvió a llover tanto un verano
y porque en un papel con letra imprenta escribiste:
Catriel, calle 155 y 107 de La Plata
 “escribime”, soltaste
Y me despediste con un beso húmedo
-el primero-
vos 12, yo 10


y ya hablábamos en silencio de amor

martes, 23 de junio de 2015

Tan sólo un pájaro

Entiendo que el mar ya no nos cobija.
Y las tibias noches de abril
bajo el amparo de la madreselva
en las que tu voz cristalina
como la luna
era apenas un susurro ardiente

una melodía muda
que danzaba entre las sirtes del silencio

ahora, no volverán
ahora, tan sólo un pájaro mudo
que llora en la quietud de la madrugada





Mereces un amor

“Mereces un amor que te quiera despeinada, con todo y las razones que te levantan de prisa, con todo y los demonios que no te dejan dormir. Mereces un amor que te haga sentir segura, que pueda comerse al mundo si camina de tu mano, que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel. Mereces un amor que quiera bailar contigo, que visite el paraíso cada vez que mira tus ojos, y que no se aburra nunca de leer tus expresiones. Mereces un amor que te escuche cuando cantas, que te apoye en tus ridículos, que respete que eres libre, que te acompañe en tu vuelo, que no le asuste caer. Mereces un amor que se lleve las mentiras, que te traiga la ilusión, el café y la poesía." 

Frida Kahlo

viernes, 19 de junio de 2015

TAO TE CHING

Sin salir más allá de tu puerta, puedes conocer los asuntos del mundo.
Sin espiar a través de las ventanas, puedes ver el Camino del Cielo.
Cuanto más lejos vas, menos conoces.
Así pues, el Sabio conoce sin viajar, ve sin mirar, y logra sin Actuar. 


***

El que sabe no habla. 
El que habla no sabe. 
¡Bloquea todos los pasajes! 
¡Cierra todas las puertas!
¡Mella los filos!
¡Deshaz los nudos!
¡Armoniza todas las luces!
¡Une al mundo en un todo! 
A esto se llama la Totalidad Misteriosa, a la que no puedes cortejar ni rechazar, beneficiar ni dañar, enaltecer o humillar.
Por ello, es lo más Elevado del mundo. 

LAO TSÉ

miércoles, 10 de junio de 2015

En el invierno de los días

I.

Ríos de tinta
invaden
las latitudes del silencio
la geografía de las palabras


de una mirada vuelta 
hacia adentro


III.


No sé si fue pájaro o crepúsculo
o aurora dorada bajo la piel


pero


en mí rugía la fuga del otoño cristalizado en mis pupilas
el mar rompía bajo mis pies, 
inundando cada célula
cada límite de los días
en el calendario de los rostros pasados.


No sé si fue pájaro.
Mas bien, el ocaso del otoño
iluminando tenuamente las baldosas del ayer,
me miraba de frente
advirtiendo
que llegó el momento
de la huida.

III.

                                     


Extraño tu olor y tus palabras
la manera de mirarme cuando ando
la luz de tus párpados iluminando el crepúsculo de mi piel
como si fuese música
o poesía


y danzáramos entre inviernos que nunca se terminan
entre sábanas que no conocen de calendarios
ni de frío o lluvia


en vos todo es a la vez fugaz y eterno
tu risa, el canto de mi piel,
el tabaco y el vino.


Suena en el mar en toda la piel cuando nos amamos
y nos volvemos aura, ángel y luz


Y danzamos, gemimos, lloramos, y morimos


            surcando las orillas de la eternidad.



martes, 12 de mayo de 2015

Mayo

Montar la bici y es mayo y mediodía, y el sol es como una caricia que me roza apenas la piel.

Las hojas danzarinas se alborotan a mi alrededor, mientras yo respiro ese aire de otoño y dejo que fluya la vida, sin esfuerzo, mientras pedaleo tranquilamente del trabajo a casa. 

Volver en bici es rememorar mi infancia, mi adolescencia, épocas felices de libertad sin más. Y ahora redescubro la ciudad que me envuelve con sus aromas, sus paisajes y sus atractivos. El puerto, la costanera, el parque del sur, sus calles, su gente. La Santa Fe que tanto quiero. La ciudad de mis afectos, que me vio nacer y crecer.

Y finalmente, respiro, sonrío y digo si, Feliz vuelta al sol, Jimena. Felices 28 años. Feliz retorno de Saturno. Feliz comienzo de época de cosecha: este año voy a ver materializado al fin mis sueños y metas.


domingo, 22 de marzo de 2015

Si, señores

Reitero: yo no escribo poemas. Yo sangro poemas.

En mí, a diferencia de los que hacen de esto un noble oficio a partir de trabajar la inspiración, en mí la poesía se instaló como la lluvia después de una agobiante tarde de verano. Vino a limpiarme; más bien, a exorcizarme. En épocas en las que me debatía si un gramo más de rivotril me sentaría mejor o el vino o el reiki o el amor, o la muerte...en fin. La poesía, dije. El arte, también. Y el amor y también el desamor y las pequeñas muertes cotidianas. Sacar alguito de belleza de tanto dolor es un don, me dije. Y aquí estoy.

Y con todo lo que implica el vivir, con todo el dolor de una historia (y las alegrías, claro) de mi vida, uno avanza. Y ahora, hoy, Jimenita, entierro el dolor entre risas y versos y literatura y música y amigos y belleza.
QUIERO estar bien, a pesar del desamor que me pisa los talones, a pesar de la soledad, yo valgo y voy a SER FELIZ, cueste lo que cueste.

A por ello, entonces

martes, 24 de febrero de 2015

Luces espectrales o en el otoño de tu ausencia



No pudo ser sino la niebla que cubría tu rostro o mi abril tan profundo en la piel.
La cuestión fue el perpetuo desencuentro.
Ahora exorcizo mis fantasmas, aquellos que aun aúllan hambrientos en el gris de la soledad.
No sé cuánto tiempo llevo: si la memoria anclada en mi es como un opaco espectro de la sucesión de muertes que yacen en algún lugar tras mis párpados.
Espejismos, soldados que emergen del naufragio del fin del otoño. Como si contara inviernos en mis manos y los viera pasar, indiferentes, como vestigios de tus abrazos en las ausencias del ayer.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Vientos de cambio


Creo que fue la brisa de mar. Ráfaga salada que atravesó mi garganta purificando cada célula de mi piel. Dejé que el azul me poseyera como si mi piel ansiara ese atisbo de océano que me calaba tan dentro. Ahora una nueva Jimena renacía de la mano de la naturaleza. Volver a los sentidos, respirar profundamente, sentir el mar, el sol, la arena en cada centímetro de la piel. Y decirle chau a los problemas, a la rutina, al desamor. Me encuentro frente a mí, me miro al espejo y sorprendentemente me gusto. Esbozo una sonrisa sincera que dejo que brote de mi interior, para que no desaparezca nunca más.

viernes, 16 de enero de 2015

Mis noches de enero


Mis noches de enero tienen el sabor del insomnio.
Bajo el cielo estrellado de madrugada dejo que la brisa calme la fiebre.

Enero corre lento, perezoso, con el aroma a jazmín que se desprende de mi jardín y el bullicio del amor que está por venir. Sostengo un vaso de vino en una mano y dejo que el cigarrillo se consuma en mis labios entreabiertos. Me rindo ante el fresco de la madrugada.

Miro una estrella y me pregunto qué será de vos. La voz de lo que fue aún habita en mi piel, se inmiscuye en mis pensamientos, suspira por el mar que no nos vio volar. Quién dirá si nos volveremos a encontrar, en mi mesa todavía está fresca la pintura de aquella caja esperando la caricia aquellas que supieron recorrer tantas veces mi cuerpo, como una danza muda, como un pájaro rogando ciegamente el amanecer.


Mis noches de enero evocan la quietud de la soledad en la madrugada. Soledad que vive en mí, pero ya no con dolor. Mi soledad es como la paz después de una lluvia copiosa de verano. Se parece a un pájaro o a una flor. En sus raíces esconde la esperanza del porvenir.