sábado, 18 de mayo de 2013

En papeles sin aire

                                                         al niño cristal, una vez más



Eternicé el encuentro y para qué
si no pudiste desnudarme el alma
*
Te amé
 y me transformé en herida
(aquel junio sin sol)
*
Qué de tus alas, pétalos caídos,
melodías sin nombre.
*
Ay, niño cristal
tu libertad está amarrada al pasado,
gris el paisaje de tus ojos,
pálida la extensión de tu piel.
*
La luna me pregunta por ti en mi ventana:
¿Volverás con las golondrinas de abril?


2 comentarios:

Jorge Curinao dijo...

A veces, el mundo puede ser una ventana.

Darío dijo...

Sólo los instantes, sólo los encuentros son eternos...