sábado, 19 de mayo de 2012

Y cuando todo cae...


Y cuando todo cae lo único que queda es Dios.
Y en ese sentir impotente de amar y no ser correspondido, lo único que queda es Dios.
Y el dolor se convierte en algo necesario para crecer; con él aprendemos.
Y cuando todo cae, no queda otra que despertar y volver a empezar (con una sonrisa bien amplia, sí).


Y cuando todo cae, y la vida te dé limones, pide tequila y sal!