martes, 25 de septiembre de 2012

Por la mañana


Descanso en el hueco de tu espalda, horizonte cercado, el único lugar donde respiro. Más tarde, de cara al espejo, recito las metáforas de un hondo sueño, de mejillas rosadas y latidos a la par. Inunda el perfume del amanecer en que tu nombre es el destello de luz que se cuela en la ventana. Te desarmo en cada sílaba. Por fuera, todo es crucigrama de voces que se pierden en el sendero del fuego sagrado (del alma al alba).

1 comentario:

Ale dijo...

Bella manera de despertar :)