viernes, 6 de abril de 2012


I.
La luna reflejada en la piel del viento.
Sólo su rumor en el rostro de la noche.
Bajo sus pétalos grises se esconde el azul del tiempo.

 II.
La luna vendió sus ojos al dios de las tinieblas.
Ciega vaga en la tibia oscuridad de la noche.

III.
Caer en la luz del infinito,
                      sollozar a la orilla del crepúsculo, perderse en
                                   sus tonos marmolados,
verter el río de la vida, sin causes,
verterlo por amor,
gritar al tiempo el por qué de la eternidad.




3 comentarios:

P dijo...

Por amor...todo

Anónimo dijo...

P tiene razón...

Anónimo dijo...

El comentario anterior es mío (Leo Mercado). No sé por qué no puedo loggear....