lunes, 30 de enero de 2012

AMOR REVOLUCION


     I. La noche será el olvido             


Ayer dejé caer el último recuerdo de vos,
amor revolución. Divisé el surco
que dejó tu nombre, unido al despertar
del recuerdo. Me desnudaste el alma,
percibí en el brillo de tus ojos la sucesión
de vidas pasadas luchando por esa libertad,
amor revolución. Amor que no fue, que
quiso elevarse por sobre las montañas del
miedo, de los convencionalismos.
Me diste alas, yo aprendí a volar.
Y veintitrés años no fueron nada, sino la unión eterna
del día y la noche. Te amo por lo lúdico, el arte
en tus manos, la constelación de horizontes en una
mirada, ese detalle que me devolvió el recuerdo.
Dejé caer el último recuerdo junto a mi taza de café.
Tu voz será siempre el eco perfecto de la dicha
que supimos conocer.
                         


miércoles, 25 de enero de 2012

Algo


algo que no se pudo decir
algo
un grito que me atasca, la verdad a cuentagotas
el horror de saber de no saber
y la aurora que me llama en silencio
allí su luz es más clara
me acerco y se va
digo y no dice
y ellos
 (¿de qué hablan?)

no saben que en mi cruje el pavor
en los áticos en los lagos
por las calles que anduve y las huellas
ese algo que me habita en la piel
descamada la piel porque el grito
porque ya no sé cómo decir
no me salen las palabras

y sigo dando tumbos 
y en las manos 
algo se extingue
luz, ya me cansé de buscar a dios
ya me cansé de esperar
ya me cansé
                                      
Que la inocencia te valga,
                                      yo ya no sé dónde guardar tanto desconsuelo

martes, 24 de enero de 2012

Raíces


La tarde se prende del ocaso
                                 y su luz
desnuda mis manos
que se alborotan en el silencio.

Enero fue la sed, el aura perdida,
el sol quemando la esperanza.

¿Pero qué fue diciembre si no la lluvia incesante en mi ventana?
¿Qué fue si no la voz del silencio, la caída del paraíso?

sábado, 21 de enero de 2012

Sucede que a veces.


"...Sucede que a veces la vida mata y te encuentras
solo y en este corazón no reciclable
(...)

Pero sucede también
que, sin saber cómo ni cuándo,
algo te eriza la piel
y te rescata del naufragio.
 Y siempre es viernes, siesta de verano,
verbena en la aldea, guirnaldas en mayo,
tormentas que apagan el televisor.
Teléfonos que arden, me nombra tu voz,
hoy ceno contigo, hoy revolución,
reyes que pierden sus coronas,
verte entre la multitud,
abrazos que incendian la aurora
en las playas del sur..."

                                                                        Ismael Serrano

domingo, 15 de enero de 2012

Puedes?

¿Puedes mantener el alma siempre alejada del extravío? 

¿Puedes regular la respiración y hacerte tan
suave y dúctil como un niño?

¿Puedes limpiarte y deshacerte de lo inesperado
quedando libre de faltas?

¿Puedes amar a todos y gobernar el Estado a través
de la no-acción?

¿Puedes abrir y cerrar las puertas de la naturaleza como a una mujer?

¿Puedes llegar a la iluminación y penetrarlo todo sin conocimiento?

TAO TE CHING

jueves, 12 de enero de 2012

Metamosfosis


¿En cuál de los últimos rayos del crepúsculo perdí la piel?
¿Cuándo fue que me convertí en un ave?
¿En dónde dejé el despojo gris, casi sin aire, de mi respiración?
¿En qué estadio me vi fuera de mí, envuelta en luz, y ya no quise despertar?

¿Quién sueña mi sueño, si no soy yo?

miércoles, 11 de enero de 2012

Añoranzas


Ojalá el viento se lleve el último rastro de la fiebre.
Ojalá no te pensara tanto en medio del cielo abierto (inmersa bajo las pinceladas de sepia de un atardecer de verano).
Ojalá el eco de la última plegaria impregne tu espíritu.
Ojalá que esta lluvia lave la pena, riegue la esperanza, materialice al fin el deseo.

Que así sea.

jueves, 5 de enero de 2012

Yo quiero enamorarme



"...Pero se dirige siempre a un testigo invisible,
jugando naturalmente con la tierra y el ángel,
el infinito a su lado y el presente en el confín...
(…)
Y no busca nunca, no, ella...
espera, espera, toda desnuda, con la lámpara en la mano,
en el centro mismo de la noche".

Ella. J. L.  Ortiz