martes, 27 de septiembre de 2011

Enajenados


Alerta, comunicólogos a la vista. Así somos: ni chicha ni limonada. Errantes entre caminos cruzados, vigilantes de la eficacia del discurso, charlatanes tiempo completo, no hay colegio que nos cubra ni nadie que nos defienda (menos mal). Ay de nosotros, los cuasi-periodistas, los no-locutores, ay. Que trabajar por el pancho y la coca, que escribir encorsetados, que la política editorial, que nadie necesita críticos…¿Adónde iremos a parar?