domingo, 11 de septiembre de 2011

Exilio


                   ¿Qué hacer con tanta piel y alma al descubierto?


Entre tango y tango
                     que resuena cual placebo amargo
entre la paz y la espera
entre el sueño y la vigilia
podría enumerarte
esparcir la piel
ahogar el grito
en el vaivén infinito
de mis soledades.

Huérfana
de toda hermandad
decido continuar el vuelo,
remendar las alas
aunque el viento
azote y reclame la huída, otra vez.

Desplegar el barrilete
de mis sueños
volver a la niña que fui
es mirar hacia adentro
es también desangrarse
liberar los cadenas
y continuar.
                      
Ahora encontré el rumbo
pero te necesito conmigo.

No me dejes escribiendo entre líneas mudas
No te vayas sin dedicarme la canción de los ángeles