lunes, 25 de julio de 2011

Ser


                                                                  El querer libera, pues querer es crear” F.N.


Amor. Esa palabra. Será que desde chicos nos imponen que amar es posesión, es propiedad. ¿Dónde está la libertad ahí? Cualquier persona que dificulte el vuelo de su pareja/amigo/hermano/hijo debe apartarse de él. ¿Tanto cuesta pensar que el amor y la libertad son las dos caras de una misma moneda? Si, claro, no es fácil desprenderse de aquellas personas que han compartido nuestra vida, no es sencillo practicar el desapego. Pero el desapego es en sí un acto de amor. Es el más grande y el más difícil. No pido que me entiendan ni que compartan mi postura. Sólo quiero que la gente a mi alrededor, mi familia, sea feliz, nada más. Que busquen su felicidad o paz en su interior, como sea, sin lastimar a los otros. Y si realmente no pueden, no me retengan más, dejen que encuentre mi propio vuelo. Así, al menos, todos podemos estar un poquito más alegres.