domingo, 5 de junio de 2011

A destiempo

A destiempo tus ojos
volvieron a alumbrar
el camino de lo incierto.

A destiempo la mirada
de los árboles
y el infinito
se cruzaron.

A destiempo tu beso tu abrazo tu olor
desfallecieron en el último suspiro
A destiempo
                    te amé.

No me digas que tú sabes si todo por dentro subyace el amanecer. Tu vientre repleto de golondrinas que al azar se cruzan. Tu aura, tu esencia, tu sol de medianoche. Los cafés de por medio, la tibia brisa que acarició nuestros rostros, el azar. Y ese juego tan íntimo.

(A destiempo) me encontré recogiendo tus cenizas.