miércoles, 25 de mayo de 2011


I.

Ya no lamenta mi piel
que me grites los abrazos
que me beses las palabras
que le hagas el amor
al silencio
al abismo
               de la distancia.

II.

Tus ojos se fundieron en el
rojo del atardecer
y una lágrima amagó
con aparecer tras
                     esa lluvia de noviembre
que cubrió nuestros rostros
                    (y desdibujó el paréntesis de tu silueta y la mía)

III.

No te pierdas en la bruma
de un mayo sin retorno.
Buenas nuevas nos esperan
el abrazo de un nuevo año
                                       cargado de esperanzas echadas al azar/
                                       al viento de un abril oscuro.