viernes, 29 de julio de 2011

Calla

no tires más de la cuerda
los mágicos instantes
desfallecieron
en aquella desolada playa
donde cantábamos himnos al silencio
donde la piel era suficiente
no hablábamos en crípticos
con aroma a flores de primavera

y estos doce meses retomaron su vuelo
y buenos aires
nos quedó en la palma de la mano
y tu mirada de invierno me dijo todo
ya no más
castillos en el aire
naipes del silencio
brutal angustia de volver
que buenos aires
siempre estuvo inalcanzable
que respirar por vos
que las callecitas de San Telmo
y ese delicioso recuerdo de
ser siempre locos náufragos
entre tanta vida encorsetada.

buenos aires
y estos doce meses
sin la alegría de volver por vos
aunque siga volviendo
porque en buenos aires
los aires siempre fueron buenos
y aunque vos ya no estés
la llave la tengo yo.

2 comentarios:

Ale dijo...

Qué linda locura el encontrar en un lugar tanto en común, el recorrer ciertas calles y darles nombre, pero no el que ya tienen, sino el de la persona que las recorrió con nosotros.

Jimena dijo...

Ay si, nostalgia, nostalgia. Ya volveré, pronto pronto. Buenos Aires tiene mucha magia, pero es la magia también de las personas que compartieron (y aun comparten) conmigo. Que andes bien, Ale!