sábado, 23 de julio de 2011

Amanecer

Sigo prefiriendo la soledad de los papeles en blanco, cuando el punto exacto da el amanecer en el café a medio terminar, en las palabras tan ausentes. El amanecer que se cristaliza en palabras sin sentido. No me hables. Opto una vez más por el silencio en vez de tantas palabras cargadas de hipocresía, inmersas en la más cruel toxicidad de la mirada ajena. Sí, hoy descubrí, con 24 años, que hay gente de mierda, de la que es preferible alejarse. Y hoy también me declaro autoinmune ante tanta mala leche. El que no comparta mi filosofía, que se vaya y no vuelva más. Basta de tanta mugre. Tengo cintura suficiente como para hacerme cargo de mi vida, en soledad, y sin joder a nadie. Pero, lamentablemente, hay gente que no vive ni deja vivir. Y lo peor es cuando esas personas provienen de la propia familia y de algunos que se creen amigos. De esa gente, me despego para siempre. Se acabó. Ahora sí: llegó el momento de ser feliz. A por ello, entonces.

1 comentario:

Ale dijo...

Al final, es siempre una decisión, y nunca es mal momento para tomarla :)

A por ello entonces!