miércoles, 29 de junio de 2011

Despertar en la penumbra

Perdida en la espesa bruma de julio, intentando contener el llanto. ¿Qué más? Si tu sol no brilla, si los aleros de tu nombre no son más que inertes sintonías del ayer. Oscuridad del primer encuentro, no te rindas ante mí. Si supieras la fragilidad que se esconde tras esa mirada firme, si supieras que llevo el alma de niña perdida que se asombra ante lo nuevo.
Si acaso supieras que mi sensibilidad me carcome la piel, que a veces no duermo por las noches descamándome las heridas, que todo me conmueve, que soy un caudal incontenible de emociones que divagan en los mares de la (in)comprensión. Que convivo con la agónica necesidad de escribir todo el tiempo, para construir y deconstruir mi mundo, y para protegerme de los ataques del exterior. Para saber que el tiempo nos sigue encontrando, pero que la severidad de tu mirada es como una aguja en mi débil cuerpo. No intentes definirme. Es en vano. Ni yo trato de hacerlo.

Y entre tanto murmullo innecesario, qué mejor que entregarme al ritual vespertino del silencio entre papeles, libros y café. Sólo eso necesito para apaciguar mi alma.

jueves, 23 de junio de 2011

Nene

Tu rostro es poesía. Son apenas cinco segundos los que cuento bajo las sábanas ardientes y la luz del alba filtrándose tras las cortinas. Tu voz, imantada como un susurro al atardecer. Calma espera, perfume de la primera aurora. En pocos instantes abro los ojos, veo que estás a mi lado y dormito en el borde de tu espalda. Con cada exhalación dibujás coloridos destellos que se pierden en el amanecer de tu figura. Me acariciás los párpados. Pero no, esta vez no me despiertes. Hoy quiero quedarme soñando en el jardín de tu piel.

sábado, 18 de junio de 2011

Presente

Decir presente a las buenas nuevas

a los viejos amigos

a los nuevos

a los de siempre.



Decir presente es escapar al vacío

es echar a volar tus alas

es ese constante fluir

hacia la sutileza del instante.



Presente es encontrar

nuevas maneras

de nombrarte

de conocerte

y dejarte

            (antes de que el crepúsculo/

                     esa luz cegadora

              se cristalice en tu mirada).



Es redimir tu aura

y dejar que la naturaleza

haga el resto.



Let it be:

los vientos soplan

a nuestro favor.


sábado, 11 de junio de 2011

A mis hijos: Jime y Seba

"Empezar una vida
camino hacia el sol
lo mejor de la existencia,
ser padre,
el misterio se desvela:
¿existe una mejor opción?

Todo para ellos, todo por ellos,
¿será así realmente?
Vinieron y alegraron mis días; 
el corazón se trasforma
y una razón queda,
no importa mi cansancio.

Soy para los dos.
Sus alas quieren desplegar,
duele, junto a mis arrugas que se quedan.
La emoción acompaña,
cada día es poco
pero un instante es infinito.

Sus voces me llaman
estoy, ellos lo saben..."
 
 Papá
 (Octubre de 2000)

martes, 7 de junio de 2011

Catarsis

   Me sobran las palabras del tiempo compartido, de los sabores sin tacto, de tu espalda sin sentido. Me sobran las hojas en blanco que guardo bajo la almohada, de ese perfume que huele a tilo en medio del atardecer que grita tras tu sombra. Lejos en la eternidad quedaron los fantasmas de tu presencia arrolladora, de esos brillos capaces de iluminar hasta al más desposeído. Lo sublime se posó en tu mirada espectral. Y esos ojos vidriosos buscaron migrar hacia otros horizontes como antídoto para mitigar el dolor.
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   Te cansaste de tenerme, te cansaste de cansarte de tenerme. Te cansaste de aguantarme de tenerme. Vos, yo, mi neurosis, mis gritos inconclusos. Yo, vos, tu soberbia, tus ganas acumuladas, tu garganta como un fuego, tantas palabras contenidas…

   Te cansaste. Y yo me morí al cansarte.

domingo, 5 de junio de 2011

A destiempo

A destiempo tus ojos
volvieron a alumbrar
el camino de lo incierto.

A destiempo la mirada
de los árboles
y el infinito
se cruzaron.

A destiempo tu beso tu abrazo tu olor
desfallecieron en el último suspiro
A destiempo
                    te amé.

No me digas que tú sabes si todo por dentro subyace el amanecer. Tu vientre repleto de golondrinas que al azar se cruzan. Tu aura, tu esencia, tu sol de medianoche. Los cafés de por medio, la tibia brisa que acarició nuestros rostros, el azar. Y ese juego tan íntimo.

(A destiempo) me encontré recogiendo tus cenizas.