sábado, 30 de abril de 2011

Shock de realidad

                                                                                                                        “Alguien soñó muy mal,
alguien consumió por error
las distancias olvidadas”.

Alejandra Pizarnik

Necesito una pizca de realidad entre tanto aire impávido. Y percibir la tierra firme de una vez por todas. Me cansé de escribir entre nubes de algodón, de habitar la mágica casa de los sueños. No me sirve. El escenario es otro y hay que salir a pelearla cada mañana. ¿De qué vale refugiarse en lo que podría ser? Hoy es hoy. Vos ya no estás, ni tu mirada crepuscular, ni los bares, ni aquella alma errante buscando tu silueta entre la multitud. No. Se acabó. El hechizo se rompió. Soy otra. Me quito los últimos vestigios de la melancolía, me sacudo un poco y listo. Aire fresco, al fin. Y a vivir con lo que hay, se ha dicho.



jueves, 14 de abril de 2011

Uno, dos, tres y mil abriles

Sos como un racimo de perlas en la mitad del océano. Tu voz como el eco que no fue. La marea te lleva, va y viene, pero vos no la podés ver. Vivís tan pendiente de los placeres de turno, te embriagás de orgullo y soberbia (tus dos mejores amigas). Y si el faro del sur, esa luz cegadora, se cristaliza en tu mirada, huyes, la niegas. Las olas te traen tus deseos espumeantes, pero ellos mueren bajo el sol del mediodía.

¿Quién irá a buscarlos?

Si tu alma divaga por esos mares infinitos,
si yo te espero en la orilla agazapada,
si recojo tus sueños y los guardo en una cajita de cristal.

Y me preguntarás para qué tanta espera inconciente.


Interrogá a esta parte de mi alma que nunca pudo olvidarte.