sábado, 31 de diciembre de 2011

Deseos universales



 Que la fuerza de la paz, la comunión y el amor disuelva toda la violencia, fragmentación e individualismo en el mundo.
Que todos los seres de todos los mundos despierten al amor incondicional y sanen sus vidas para siempre.





Feliz año !!!!

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Gratitud


“…Gracias por la ebriedad
por la vagancia
por el aire
la piel
las almendras,
por el absurdo de hoy
y de mañana,
desazón
avidez
calma
alegría,
nostalgia
desamor
ceniza
llanto.

Gracias a lo que nace,
a lo que muere,
a las uñas
las alas
las hormigas,
los reflejos
el viento
las rompiente,
el olvido
los granos
la locura…”
Oliverio Girondo


(Gracias a la lluvia, al viento, calor, poesía. Gracias al té verde, a la menta peperina, al mate, al chocolate. Gracias a la música, al humor, risa, canto, tristeza. Gracias a la virtud, al error, lamento, sueño, pereza. Gracias pasado, presente y futuro. A los amigos y amores -los viejos, los nuevos, los del porvenir-, gracias)

Terminemos agradeciendo, empecemos agradecidos.

Feliz 2012

viernes, 23 de diciembre de 2011

Algún día


“¿Cuánta verdad puede soportar un espíritu y a cuánta verdad se atreve?”  F. N.


Mi corazón es del viento. No pertenezco; soy. Y si te miro, me miro, y si te pienso, me pienso. Todos somos uno. Amar es dar libertad, es elevarse hasta sentir las alas del viento.

¿No lo ves?

Algún día cesará el diluvio.
Algún día se abrirán los mares.
Algún día seremos uno.
                                                                                                 
                                                                       Algún día.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Ciego el paraíso


¿No me ves?

Existo en el epitafio
del presente,
a veces caigo y me hundo
en las profundidades.

¿No me ves?

Siempre voy descalza,
desafiando las estaciones,
el destierro, lo efímero.

Ciego el paraíso II

Niño infame
tu libertad está amarrada al pasado,
alambres penden de tus alas,
amedrentado el pálido de tu piel.

Ay de vos, angel gris,
te devoró la muerte.
Ay de vos, niño fugaz,
ay de mí,
no hagas de tu infierno mi paraíso.


¿No te ves?

Vos cantándole a la muerte,
Yo recogiendo la sílaba fenecida.







viernes, 9 de diciembre de 2011

A viva voz




Llorar el verso
a puño cerrado,
llorar la piel y
sellar su alquimia.
Llorar el pasado
y redimir la lucha.
Dormir en el vientre
de la soledad y
a gritos cantar su música!

jueves, 8 de diciembre de 2011

Hazme saber


Si aún queda tiempo
para debatirnos
entre el pan y el vino,
pateamos el pasado
pintemos las estaciones
con flores de algodón
para bailar en sus cumbres
redondeadas.

Si aún queda tiempo
volvámonos cenizas del ayer
suspendidos en el hoy
como bellos durmientes
de una historia de
nunca acabar.

Si aún queda tiempo
hazme saber
correré con el sol
en los intersticios del viento
seré la luz de la mañana y
en vos brillaré 
-en vos.

Soledades


no estás y al despertar
se me hunden los ojos
escondo la cabeza
como un animal atemorizado

vuelan las cenizas,
como golondrinas hambrientas
en la ochava del olvido

tu nombre se ensombreció de pronto
quedó el silencio
ensimismado, inerte

mi garganta es un volcán
incapaz de pronunciarte
mis ojos un frío tenue,
mis manos ofrendas de la carencia
desdibujadas en el gélido horizonte
de tu sombra y la mía.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Hoy te vi en el umbral sombrío



Hoy te vi en el umbral sombrío,
niño de las alas rotas,
estatua de sal.
En tus ojos caía la tarde horadada,
y al calor de tu sed bebimos la dicha,
dormitamos en el borde del recuerdo.
                                                                          


viernes, 4 de noviembre de 2011

Ni uno más


El minutero corre tras los pasos acompasados de un fin de año que está pronto a aparecer. Segundo tras segundo, el tiempo nos sorprende: alguien nace, alguien muere, alguien se enamora, alguien se encuentra. 7 mil millones pululan de aquí para allá en escenarios que se entrecruzan y yuxtaponen. Trenes, subtes, aviones son los encargados de trasportar a una masa amorfa y cambiante.
Mientras en la India un niño muere de desnutrición, en Nigeria un pobre anciano agoniza de soledad. Miles de jóvenes se manifiestan en Madrid. Yuppies ejecutivos pasean sus portafolios y van bien trajeados.
Muerte, conciencia, nacimiento, partida. Todo une; la sangre alienta; el pasado señala. No hay vuelta atrás; las agujas seguirán corriendo, destilando desdichas o algarabías. El tiempo ya no es lineal. En la frente de un presente que no olvida, somos tiempo y conciencia eterna. Al futuro miraremos (quizás) con ojos de esperanza.

domingo, 30 de octubre de 2011

Suspenso




Te fuiste dejando un paréntesis,
auguras desolación en tus manos,
el suspiro pesado, lo sé,
es el tiempo suspendido
en tus pupilas.


En la desesperación de no poder,
voy guardando los abrazos
dibujando la silueta de los días.


Tiemblan las carnes,
yo te espero en la orilla del recuerdo,
acunando apenas el roce
del germen de lo que vendrá.

sábado, 29 de octubre de 2011


A veces, de tarde, tu figura parece erguirse sobre mí,
como un templo impoluto, manantial en mis manos.
En esos días rezo para que tus estrellas sigan brillando
al pie de la cama.
Símbolos de luz recortan el horizonte de tu mirada,
que permanece como lejana;
danzan los susurros,
abajo se cristaliza el abrazo /la palabra.
A veces, de tarde, tu figura me alcanza el paraíso,
me amnesia el recuerdo, cura la herida.

Y si de noche exhalo melancolía,
no esperes que explote a la mar, que la dicha sea
bienvenida.
A veces sólo quiero perderme en tu abrazo, ya no busco
respuestas;
tu mirada es el camino de ida;
no te bifurques porque no conozco el retorno
ni la huella,
sé de miradas, sé de cospeles, de boletos de ida,
pero no, no sé girar en u.
Y si de noche respiro abandonos, no me cierres la mano, no,
no me dejes caer.

Letargo


Punzan los silencios y la afonía se vuelve cruda, violenta, a la hora en que tu palabra es el tormento, lava viva que se escupe. Rechinan los dientes y la piel se desviste, preparada para su próximo concierto. Es la mugre la que quiere salir; se estrella contra vos, no contra mí. Tu cara es el terror, la agonía de no saber. Piel de bebé, sana sana, mejor llorá y no lo lamentes más.

La única culpa de toda una vida es no haber aprendido a amar

sábado, 22 de octubre de 2011

Santa Fe


En esta ciudad de patas cortas,
de frivolidad y cremas anti-age
en el que se mira de reojo
al amor
al diferente,
en el que las mujeres se visten
de hipocresía y salen a la calle
a exhibir con joyas
a ostentar talentos.
En esta ciudad de patas cortas,
sube el Salado,
baja la honra.
Calzáte, niño
que cuando el Salado suba
todos volvemos a ser hombres,
pero cuando las aguas bajen
el espejo ya no será el mismo,
el lamento será la violencia
que corroe cualquier esquina.
En esta ciudad de coprófagos,
pagamos con mentiras
respiramos disimulo
invertimos valores,
como extraños transeúntes
de una fe que jamás será santa.

jueves, 20 de octubre de 2011

Esos días


Me estremezco al pensar si es él, si soy yo, o ambos. Me estremezco en la claro de la noche, cuando cae agua de las ventanas y la luz de la luna se filtra por un cerrojo que da a la azotea. El frío me hiela los huesos aunque la primavera se pose en los vanos de las puertas, en las alfombras, en las flores que aún no vi. Te nombro, desesperada, como todas las noches en que me miro los pies para ver si tengo el valor de salir a buscarte por esas calles vacías, que huelen a melancolía. Y el relojero me mira, impaciente, cada tarde en que el té se hace esperar y la ausencia corroe las paredes. La mesa permanece servida por si acaso mientras yo imploro por vos y la esperanza cae de rodillas. Aún estoy descalza. Aún no es tiempo. Después de todo, aún respiro.

lunes, 10 de octubre de 2011

Etéreo


Hay días que me siento a punto de caer, de desmoronarme, y me vuelvo una marioneta librada al azar, danzando al compás del tiempo. Y lo cotidiano se hace insoportable y salir es reinventarse, es fingir sonrisas y buenas nuevas. En esos días (como hoy) imploro por ser el silencio entre los árboles, el reflejo del sol en mi ventana, la calma del viento. Volverme aire y desaparecer en su canto. Ser la piedra que se deja acariciar por el mar esperando su crepúsculo. Olvidarme del cuerpo y de sus necesidades y reposar en la nada. 

sábado, 8 de octubre de 2011

Castillos de papel


Niña, que acunas tantos pájaros al sol, que meces la tristeza como una muñeca de trapo. Coleccionista de heridas en la ciudad de las constelaciones, andas descalza buscando el fulgor, ese detalle que te devuelva el por qué del tiempo abandonado a la dialéctica. El frío quiere subir, posarse en tu balcón como un pájaro herido, como el pasado que insiste con volver. Pero en el claro de la noche aún respiras, aún (la) sientes en el reverso de su piel y en cada exhalación recitas las metáforas de los latidos a la par. Abandonada al espejo de lo circular, flotas en el horizonte de su cintura dibujada con cintas de papel. Has dejado la piel, has revelado el secreto. Mas el tiempo te mostrará en sus ojos lo eterno, destruirás al fin los espejismos del ayer.

martes, 4 de octubre de 2011

Abismo


Corre el ciego mar, como una melodía solemne que choca contra el cristal agazapado. Cerraste los ojos al mar y te hundiste en sus profundidades; arriba, el cielo se hizo noche. Enmudecen las palabras que antes eran consuelo. Puntos suspensivos quedaron flotando en el aire. Miles de latitudes nos separan: mar de dudas, túneles laberínticos. Rescato el silencio, semiótica de lo sublime. Las sílabas hambrientas se debaten entre el ser y el existir. A lo lejos, suena el mar.

lunes, 3 de octubre de 2011

Ay, mi'jita


Andás juntando flores por el campo, siempre tan absorta del mundo exterior. Llorás por cualquier pavada, si tu hermano te hizo mala cara o papá te retó, si tu muñeca se rompió o tu amiga no quiere quedarse a dormir. ¿Qué puedo decirte? Tan tiernita, con esos ojitos llenos de vida, de bondad. No seas tan inocente, dejáme que te diga. Que en el mundo hay gente mala, sin escrúpulos. Seguramente te lastimarán muchas veces ¿para qué voy a mentirte? Pero te las ingeniarás para salir adelante. No te olvides de cultivar amigos y de salir a jugar al sol ¡y animate a ensuciarte un poco más! Que andás siempre de punta en blanco, con esos vestiditos punto smock que te hizo la abuela. Ah, me olvidaba. No dejes que las penas te endurezcan el corazón. Naciste para ser feliz: ¡cumplí tus sueños!

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Sálvese quien pueda


Confieso que he llorado. Sobre el tapial de la espera,
donde habitan los silencios fugaces, estrellados bajo el
sol de mediodía. Quemé al fin los papeles inconclusos;
las cenizas desparramadas por la habitación, los números
dispares. No el florero, no el beso; es la flor marchita. Confieso
que he llorado: a mares, en el mar, juntando los pedacitos de
lo que fui, tus pupilas dilatadas, mi ansia feroz. Confieso que me
he perdido. Entre el panic atack y el clonazepam, en los pasillos
lúgubres que relatan las hegemonías sin nombre.
Confieso que he llorado. Pero ahora recorto lo que fui, me
lo guardo en el bolsillo y sálvese quien pueda.


Uruguay, mi lugar en el mundo


Punta del Diablo
                                                              La Paloma
  
                                                          Punta del Diablo
                                                   Punta del Diablo
                                                Cabo Polonio

martes, 27 de septiembre de 2011

Enajenados


Alerta, comunicólogos a la vista. Así somos: ni chicha ni limonada. Errantes entre caminos cruzados, vigilantes de la eficacia del discurso, charlatanes tiempo completo, no hay colegio que nos cubra ni nadie que nos defienda (menos mal). Ay de nosotros, los cuasi-periodistas, los no-locutores, ay. Que trabajar por el pancho y la coca, que escribir encorsetados, que la política editorial, que nadie necesita críticos…¿Adónde iremos a parar?

sábado, 24 de septiembre de 2011

Infame


Al fuego, lo que es del fuego
pero tomar el amor
de a pequeños sorbos
absorber la sombra
de la mentira
bañar la espera
en chocolate amargo
sin envenenarnos
no.

Arriba,
el esplendor del recuerdo
abajo,
la víspera
los vasos vacíos
el té de las cinco
anclada en la muralla del olvido
como una hábil peregrina
en el sinuoso
camino
del (des)amor.

martes, 20 de septiembre de 2011

Revelaciones

Caía la tarde. Agarró su mochila y salió. Había hablado con su madre antes y le había dicho que no faltaba mucho tiempo. Habían llorado. Pero el cambio era inevitable. Matías no entendía. La miraba y no entendía por qué todo era desconsuelo. Sobraban las palabras, la ropa amontonada, los ceniceros vacíos al borde de la cama. Pero había que volver. “Vos alejás a la gente”, le dijo él con los ojos a punto de explotar. Ella trataba de contarle con llantos lo inexplicable: la mochila que lloraba, sus libros empapados con ese aroma tan particular. Y su cuerpo que se hacía agua. Y sanaba las llagas. Matías la miraba, no sabía qué hacer. “¿Por qué me pasa esto? No aguanto más, vos no me entedés, nadie me entiende”. Corrió a la iglesia más cercana. Ya había cerrado. Volvió a la plaza, abrió la mochila y empezó a desprenderse de todo: libros, comida, cremas, medicamentos. Debía enfrentar el viaje despojada de todo. “¿Estás segura que vas a poder hacerlo?”, le preguntó el. Ella no le contestó. Agarró sus cosas y se fue.

sábado, 17 de septiembre de 2011


Las palabras como espinas se atrincheran en el ocaso de la tarde, mientras vos, mientras yo, oscilo con decirte todo lo que no fue. Desoladas las calles de mi barrio, calles que no reconozco, esquinas sin habitar que me miran de reojo, sin entender. Abro y cierro las puertas como para sacudir el aire del norte, la puteada de mi abuela por lo bajo, el café frío, el informe a medio hacer… Pienso que sí, que bueno vivir sola, estar sola, cocinarse, limpiar. Miro para adelante, voy como burro pero algo me impulsa hacia atrás. ¿Dónde quedó lo que dejé, lo que fui y ahora sólo son recuerdos? Y el día a día que me mira de frente, con sus miserias, la puta rutina, la soledad de mi cama. Reescribir el rumbo es anestesiar el pasado y seguir.


viernes, 16 de septiembre de 2011


“Sí, pero quién nos curará del fuego sordo, del fuego sin color que corre al anochecer por la rue de la Huchette, saliendo de los portales carcomidos, de los parvos zaguanes, del fuego sin imagen que lame las piedras y acecha en los vanos de las puertas, cómo haremos para lavarnos de su quemadura dulce que prosigue, que se aposenta para durar aliada al tiempo y al recuerdo, a las sustancias pegajosas que nos retienen de este lado, y que nos arderá dulcemente hasta calcinarnos”.

          Rayuela. Cap. 73

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Amistad

                           a Iván P.

Cuando el sol de las tres
y las campanas anuncien el ritual
volveré a tocarte la puerta
pronunciaré tu nombre por lo bajo
y te daré la mano
para que volemos juntos.

Volverán las confesiones
el relato del primer beso
las canciones y los juegos inventados.
Volveré a extrañarte como cada julio
pateando las hojas secas
y la noticia de tu llegada
iluminará mis tardes, otra vez.

Y cuando necesite un fuerte abrazo
pensaré que estás,
correré a tocarte la puerta por si acaso
y en mi mente desfilarán los recuerdos
de una Salta que también siento mía
de vos,
de la palabra a tiempo
del tiempo que no se despide
y de saber que seguiremos unidos
aunque los kilómetros
aunque las desidias.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Exilio


                   ¿Qué hacer con tanta piel y alma al descubierto?


Entre tango y tango
                     que resuena cual placebo amargo
entre la paz y la espera
entre el sueño y la vigilia
podría enumerarte
esparcir la piel
ahogar el grito
en el vaivén infinito
de mis soledades.

Huérfana
de toda hermandad
decido continuar el vuelo,
remendar las alas
aunque el viento
azote y reclame la huída, otra vez.

Desplegar el barrilete
de mis sueños
volver a la niña que fui
es mirar hacia adentro
es también desangrarse
liberar los cadenas
y continuar.
                      
Ahora encontré el rumbo
pero te necesito conmigo.

No me dejes escribiendo entre líneas mudas
No te vayas sin dedicarme la canción de los ángeles

jueves, 8 de septiembre de 2011

De mieles y yugos

Quiero que me talles la piel de sonrisas y sentir el cosquilleo del perfume del aire que calma las penas. Amanecer en tu espalda, gritarte los suspiros, y regresar a la película de tus muecas. Y en el andamiaje de los días, descubrir el velo de septiembre en tus brazos y dejar que el aroma del sol dibuje la piel en tonos pasteles. Mientras vos, tus manos (lo sublime), recorren las avenidas infinitas hacia el reino del júbilo sin causes.
--
Tus manos son las huellas que dibujan el horizonte de lo perdido que se bifurca porque en el infinito el mar se abre y los peces se mezclan y se pierden y se encuentran. Y en el mar somos, como las olas que vuelven y retornan como lo eterno que repite su cause y vuelve a empezar. Allá, el horizonte, y tus manos (realidad circular) marcan el rumbo de una ruta que es de ida y vuelta. Señales difusas, cenizas en el camino. Huellas dibujadas en la arena que parodian el dilema de un juego que no cesa.


domingo, 4 de septiembre de 2011

Rota

Qué hacer con los bolsillos llenos de tiempo, con las manos que lloran porque la luz, porque la luz del crepúsculo es océano en tu mirada, porque el sol no marchita las llagas. Y al pie de la cama, la alfombra vacía de besos se hunde en el dominio de la soledad, ahí donde no entran los entendidos. Es que en el desierto todos somos cómplices, pero cuando cae la noche la brutal angustia es soberana en el mundo de los perimidos. Y mi silueta, entre tanto aire inhóspito, se convierte en un soplido errante en busca de nuevos (y mejores) horizontes.

viernes, 29 de julio de 2011

Calla

no tires más de la cuerda
los mágicos instantes
desfallecieron
en aquella desolada playa
donde cantábamos himnos al silencio
donde la piel era suficiente
no hablábamos en crípticos
con aroma a flores de primavera

y estos doce meses retomaron su vuelo
y buenos aires
nos quedó en la palma de la mano
y tu mirada de invierno me dijo todo
ya no más
castillos en el aire
naipes del silencio
brutal angustia de volver
que buenos aires
siempre estuvo inalcanzable
que respirar por vos
que las callecitas de San Telmo
y ese delicioso recuerdo de
ser siempre locos náufragos
entre tanta vida encorsetada.

buenos aires
y estos doce meses
sin la alegría de volver por vos
aunque siga volviendo
porque en buenos aires
los aires siempre fueron buenos
y aunque vos ya no estés
la llave la tengo yo.

lunes, 25 de julio de 2011

Ser


                                                                  El querer libera, pues querer es crear” F.N.


Amor. Esa palabra. Será que desde chicos nos imponen que amar es posesión, es propiedad. ¿Dónde está la libertad ahí? Cualquier persona que dificulte el vuelo de su pareja/amigo/hermano/hijo debe apartarse de él. ¿Tanto cuesta pensar que el amor y la libertad son las dos caras de una misma moneda? Si, claro, no es fácil desprenderse de aquellas personas que han compartido nuestra vida, no es sencillo practicar el desapego. Pero el desapego es en sí un acto de amor. Es el más grande y el más difícil. No pido que me entiendan ni que compartan mi postura. Sólo quiero que la gente a mi alrededor, mi familia, sea feliz, nada más. Que busquen su felicidad o paz en su interior, como sea, sin lastimar a los otros. Y si realmente no pueden, no me retengan más, dejen que encuentre mi propio vuelo. Así, al menos, todos podemos estar un poquito más alegres.

domingo, 24 de julio de 2011

Coincido con F. Nietzsche

Conocimiento- Belleza*
"No hareís jamás el viaje alrededor del mundo (el mundo que constituís vosotros), y seguiréis siendo un azar, un pedazo de tierra sobre un pedazo de tierra".

"Sólo cuando el hombre haya adquirido el conocimiento de todas las cosas podrá conocerse a sí mismo. Pues las cosas no son más que las fronteras del hombre".

"A mi me parece bello (históricamente hablando) lo que en los hombres más respetables de una época se manifiesta como expresión de lo que es más digno de respeto".


*Aforismos

sábado, 23 de julio de 2011

Amanecer

Sigo prefiriendo la soledad de los papeles en blanco, cuando el punto exacto da el amanecer en el café a medio terminar, en las palabras tan ausentes. El amanecer que se cristaliza en palabras sin sentido. No me hables. Opto una vez más por el silencio en vez de tantas palabras cargadas de hipocresía, inmersas en la más cruel toxicidad de la mirada ajena. Sí, hoy descubrí, con 24 años, que hay gente de mierda, de la que es preferible alejarse. Y hoy también me declaro autoinmune ante tanta mala leche. El que no comparta mi filosofía, que se vaya y no vuelva más. Basta de tanta mugre. Tengo cintura suficiente como para hacerme cargo de mi vida, en soledad, y sin joder a nadie. Pero, lamentablemente, hay gente que no vive ni deja vivir. Y lo peor es cuando esas personas provienen de la propia familia y de algunos que se creen amigos. De esa gente, me despego para siempre. Se acabó. Ahora sí: llegó el momento de ser feliz. A por ello, entonces.

viernes, 22 de julio de 2011

Lucy

Si supieras que en tu rostro
sigue vivo el brillo de los días pasados
si acaso te dieras cuenta
que tus arrugas tan sólo son las
felices huellas de un vida digna
de dicha y sueños cumplidos

(y qué decir de tu bondad que fluye,
naturalmente,
como agua de manantial)

el esbozo de los años que se han ido
las marcas en la piel
las ausencias que mutilan tus días
y los padecimientos físicos
no pueden opacar la alegría
de haber vivido bien
y la certeza de que tu generosidad
ha sido infinita

tu alma destila belleza, Lucy
el aura rosa
el brillo intacto
y tus manos, fieles ofrendas de ayuda

tu semblante, siempre sereno
deja ver el resplandor del bien
que practicaste y enseñaste
en este camino que decidiste emprender

ochenta y cuatro años no son nada, abuela
deberían ser la fuerza para continuar
con esa lucha inacabable
con ese temple de hierro
con la satisfacción de haber disfrutado la vida,
sin importar lo que digan o piensen los demás

no quiero nunca verte triste Lucy
y si algún día lo estás
quiero que recuerdes
que tenés una familia que te quiere
a pesar de sus silencios
y parquedades

y una nieta que te adora
a pesar de nuestras discusiones
y diferencias
porque tu generosidad para conmigo
nunca tuvo límites
porque siempre estuviste
escuchándome y conteniéndome
en las buenas y malas

no abandones nunca ese optimismo a flor de piel
esas ganas incontenibles de seguir construyendo
y esa espontaneidad digna de un niño:
ése es el resplandor que nunca muere, abuela
no lo olvides

lamento no poder estar aquí hoy para brindar con vos
por eso quiero desearte de esta manera
un muy feliz cumpleaños.

Te quiero mucho, abuela!
(y gracias por tanto amor desinteresado).


Jimena 


miércoles, 20 de julio de 2011

Gracias, Julio (y salud!)

A una mujer
No hay que llorar porque las plantas crecen en tu balcón,
no hay que estar triste
si una vez más la rubia carrera de las nubes te reitera lo inmóvil,
ese permanecer en tanta fuga. Porque la nube estará ahí,
constante en su inconstancia cuando tú, cuando yo
-pero por qué nombrar el polvo y la ceniza.
Sí, nos equivocábamos creyendo que el paso por el día
era lo efímero, el agua que resbala por las hojas hasta hundirse en la tierra.

Sólo dura la efímero, esa estúpida planta que ignora la tortuga,
esa blanda tortuga que tantea en la eternidad con ojos huecos,
y el sonido sin música, la palabra sin canto, la cópula sin grito de agonía,
las torres del maíz, los ciegos montes.
Nosotros, maniatados a una conciencia que es el tiempo,
no nos movemos del terror y la delicia,
y sus verdugos delicadamente nos arrancan los párpados
para dejarnos ver sin tregua cómo crecen las plantas del balcón,
cómo corren las nubes al futuro.

¿Qué quiere decir esto? Nada, una taza de té.
No hay drama en el murmullo, y tú eres la silueta de papel
que las tijeras van salvando de lo informe: oh vanidad de creer
que se nace o se muere,
cuando lo único real es el hueco que queda en el papel,
el golem que nos sigue sollozando en sueños y en olvido.



Feliz día a todas las mujeres de mi vida: madres, amigas, hermanas, hijas: ya son parte de mi familia. Las amo y gracias por estar!

lunes, 18 de julio de 2011

Jorge Luis Borges

Ni la intimidad de tu frente clara como una fiesta
ni la privanza de tu cuerpo, aún misterioso y tácito y de niña,
ni la sucesión de tu vida situándose en palabras o acallamiento
serán favor tan persuasivo de ideas
como el mirar tu sueño implicado
en la vigilia de mis ávidos brazos.
Virgen milagrosamente otra vez por la virtud absolutoria del sueño,
quieta y resplandeciente como una dicha en la selección del recuerdo,
me darás esa orilla de tu vida que tú misma no tienes,
Arrojado a la quietud
divisaré esa playa última de tu ser
y te veré por vez primera quizás como Dios ha de verte,
desbaratada la ficción del Tiempo
sin el amor, sin mí.



-Antelación del Amor-

viernes, 8 de julio de 2011

Sentíte libre

Vení a volar conmigo. ¿Adónde? Ni yo lo sé.
Ahora avanzo hacia el umbral de la libertad absoluta.
Tengo alas para dejar mi centro y partir en busca de nuevos paisajes y escenarios.
Ya no tengo miedo. El horizonte es el límite.


Chau, me fui a volar!
Felices vacaciones!

sábado, 2 de julio de 2011

Constelaciones pánicas

una mano como meciendo la cuna

tu mano       

y el esplendor tan profundo
opacado por la belleza prohibida

la fisura de tu rostro
                 y el mío


y el atardecer tardío


los relámpagos iluminando tu suave perfil


 y la mentira en el espejo.

malgastando las heridas
que te tiré por la cabeza
retoños sin nombre
de una cruda realidad al descubierto

¿y qué decir
de las llagas de mi piel?


crisol de soledades
aura malgastada por el tiempo
vestigios de un ayer
que se atrincheró en aquella –¿feliz?- primavera.

¿y qué decir de tantos silencios
difusos en la niebla de un otoño
que tiembla ante lo conocido?

luces opacas
ecos en mi oído

la cruda silueta del olvido
la sombra de un pasado 
que llora a sangre y lágrimas
aquello que nunca sucedió.

(quizás)
sea
             simplemente
la antesala
del aterrador
eterno retorno

miércoles, 29 de junio de 2011

Despertar en la penumbra

Perdida en la espesa bruma de julio, intentando contener el llanto. ¿Qué más? Si tu sol no brilla, si los aleros de tu nombre no son más que inertes sintonías del ayer. Oscuridad del primer encuentro, no te rindas ante mí. Si supieras la fragilidad que se esconde tras esa mirada firme, si supieras que llevo el alma de niña perdida que se asombra ante lo nuevo.
Si acaso supieras que mi sensibilidad me carcome la piel, que a veces no duermo por las noches descamándome las heridas, que todo me conmueve, que soy un caudal incontenible de emociones que divagan en los mares de la (in)comprensión. Que convivo con la agónica necesidad de escribir todo el tiempo, para construir y deconstruir mi mundo, y para protegerme de los ataques del exterior. Para saber que el tiempo nos sigue encontrando, pero que la severidad de tu mirada es como una aguja en mi débil cuerpo. No intentes definirme. Es en vano. Ni yo trato de hacerlo.

Y entre tanto murmullo innecesario, qué mejor que entregarme al ritual vespertino del silencio entre papeles, libros y café. Sólo eso necesito para apaciguar mi alma.

jueves, 23 de junio de 2011

Nene

Tu rostro es poesía. Son apenas cinco segundos los que cuento bajo las sábanas ardientes y la luz del alba filtrándose tras las cortinas. Tu voz, imantada como un susurro al atardecer. Calma espera, perfume de la primera aurora. En pocos instantes abro los ojos, veo que estás a mi lado y dormito en el borde de tu espalda. Con cada exhalación dibujás coloridos destellos que se pierden en el amanecer de tu figura. Me acariciás los párpados. Pero no, esta vez no me despiertes. Hoy quiero quedarme soñando en el jardín de tu piel.