jueves, 18 de noviembre de 2010

Dulce Noviembre

Noviembre tibio, aterciopelado
bajo el umbral de tu nombre
dibujado en las notas de mi alma.

Noviembre que espera pacientemente
a que busque las palabras exactas
para llegar a vos.

Noviembre resplandeciente,
no te vayas
sin decirme a donde vas.
No desistas, no te entregues.
Que no lleguen la hora exacta
de la despedida sin más preámbulos.

Noviembre de quietud,
dame esa señal para no caer en el vacío
del calendario sin días ni horas.
Muéstrame el sendero,
no me cierres los ojos.

No te extingas eterno noviembre
sin haberme dado la certeza
de que vas a volver antes de que
el crepúsculo apague tu canción.

{Dulce, dulce noviembre
y las ilusiones que aún cobijo
en la palma de mi mano,
entre mis ganas
y tu ausencia}