jueves, 11 de noviembre de 2010


                                                                               
Renacer

La primavera inundó todo mi ser y me dejó una sensación de despojo en la piel. La frescura de mi rostro a primera hora de la mañana es casi un milagro. ¿Será que
la paz se sentó por fin en mi mesa?
Y aunque a veces me abandone a la nostalgia, las soledades ya no pesan tanto. Ahora son mis aliadas en esas tibiecitas tardes mientras contemplo serenamente la naturaleza en el patio de mi casa. Es encontrar el oasis que subyace muy adentro. Ese fuego sagrado que permanece entre tanta huída. 
Pero no me malinterpretes, no. Detrás de mi risa despreocupada se esconden muchos suspiros. Quimeras que solté una fría tarde de julio, cuando tus pasos se alejaron para no volver más.



3 comentarios:

Ale dijo...

Aun cuando la nostalgia y la melancolía nos trae días mejores, siempre encontramos algo que nos de una esperanza nueva. Tal vez una puesta de Sol, el viento suavecito de la tarde o unos mates mirando las estrellas. Y si bien las cosas ya no van a ser como antes, tenemos la certeza de que van a venir otras que también vamos a disfrutar. Encontrar la felicidad en lo pequeños que hay alrededor de nuestros pies, no? yo creo que sí :)

Sweet Free April.♥ dijo...

http://sweetfreeapril.blogspot.com/

delfin en libertad dijo...

Precioso tu relato con una clara reflexión profunda, ese que nos hace sentir un renacer a pesar de los suspiros que nos hace recrdar. Muy bello. Un fuerte abrazo y gracias por tu visita.